Edificar y no derribar

“Por lo tanto, procuremos que haya armonía en la iglesia y tratemos de edificarnos unos a otros.” Romanos 14:19

No es suficiente aceptar y tolerar a las personas con las que uno no se lleva bien. En su lugar, debemos edificarnos activamente y con propósito. A Satanás le encantaría destruir a la iglesia al incitar a una persona a que se enoje con otra.

Pablo dice que debemos concentrarnos en dos cosas que muchas veces es un tanto difícil en este mundo que solo piensa en “yo primero”. Debemos enfocarnos en lo que trae armonía y lo que edifica el uno al otro. Estas dos virtudes se pueden lograr mediante estas 4 prácticas.

Al no forzar mi opinión sobre los demás: A menudo sentimos que todos deben de pensar como yo pienso, creer lo que yo creo, e inclusive vestir, comer, hablar y hacer lo que yo hago. Sin embargo, esto solo menoscaba a la otra persona y me hace sentir superior y no edifica a nadie. La Biblia nos hace recuerdo de mantener muchas cosas entre tú y Dios (Romanos 14.22).

Al mantener nuestro enfoque en lo que realmente es importante: Al concentrarnos en el corazón y el espíritu de otra persona podemos aguantar muchas peculiaridades externas como las fallas y los errores que cometen. Cuando miras a alguien tu primer pensamiento debería ser ver la justicia, la paz y la alegría que fluyen de ella teniéndola en muy alta estima (1 Tes. 5.13).

Reconociendo el valor de cada persona: Algunas personas pueden ser odiosas, inmaduras, desagradables, ¡pero Cristo murió por ellas también! Eso demuestra lo valioso e importante que cada uno es delante de Dios. No hagas que por una acción tuya se pierda aquel por quien Cristo murió (Rom. 14.15).

Comprometiéndonos a edificarnos unos a otros: Determina en tu corazón de que a partir de este día en adelante uno de tus objetivos será el de edificar a los que te rodean. ¿Te imaginas lo que sucedería si unos cuantos comienzan a enviarse por WhatsApp un pensamiento positivo a la semana? ¿Qué tipo de impacto tendría esto en tu comunidad?

CONCEPTO IMPORTANTE

He visitado muchísimas iglesias y he aprendido que la mayoría no se dividen por temas importantes. Se dividen por trivialidades y tonterías pequeñas. Cuando consideras a otra persona no te fijes en la parte externa de ella como se viste, si tiene tatuajes, es obesa, alta o baja, sino en su valor interno como creación perfecta de Dios.

Pablo dice que enfocarnos en lo que trae armonía y lo que edifica el uno al otro debería ser nuestra más alta prioridad. La vida es suficientemente dura y hay demasiadas personas negativas y críticas en el mundo y no necesitamos una más. Necesitamos un ejército de personas alentadoras dispuestas para edificar y no derribar.

Al mantener nuestro enfoque en Cristo, autor y consumador de la fe, podemos ver el potencial de cada persona creada por Dios y nos ganaremos un montón de amigos.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesús hoy vengo delante de ti rogando por tu perdón por haber sido crítico y menospreciando a otras personas en vez de vivir en armonía y edificarlas. Hoy renuevo mi compromiso en edificar a tu iglesia en vez de derribarla.

Fuente: Venga Tu Reino Hoy Pastor. Arnold Enns

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