Estados Unidos afronta el desenlace de unas presidenciales polarizadas

El país elige a su próximo presidente después de una agresiva campaña marcada por la pandemia y las protestas contra la violencia racista. 245 millones de estadounidenses elegirán este martes 3 de noviembre a su próximo presidente de entre los dos principales candidatos a ocupar la Casa Blanca, el actual presidente Donald Trump, del Partido Republicano, y el líder del Partido Demócrata, Joe BidenUnas elecciones cuyo desenlace se presenta reñido después de una campaña agresiva y que ha estado marcada en especial por la epidemia de la Covid-19 y las protestas contra la violencia racista en diferentes ciudades del país. 

Los candidatos llegan a las urnas con una diferencia de seis puntos a favor de Biden, según Real Clear Politics. Aunque, como ya ocurrió en las elecciones de 2016, los datos de los sondeos previos están lejos de definir el resultado definitivo de los comicios, que dependen de la cantidad de votos electorales obtenida por cada candidato. “El sistema es irregular en comparación con otros países”, explica el analista político Robert Valencia, que recuerda que lo que es realmente decisivo es obtener la mayoría de los 538 votos electorales repartidos entre los diferentes Estados. “Muchos consideran esto antidemocrático, aunque su idea es defender los votos de los Estados menos poblados”, remarca.

Según la plataforma Real Clear Politics, Biden ya tendría asegurados 118 votos electorales, frente a los 57 de Trump. El candidato demócrata tendría como favorables 98 más, mientras que en el caso del republicano serían 68. Todavía quedarían 197 votos electorales por decidir, los cuales marcarían los resultados definitivos. 

Un escenario de polarización

El tono de la campaña ha sido especialmente hostil entre los dos candidatos, que se han enfocado más en resaltar los riesgos que supone escoger a la opción rival que en debatir sus propuestas políticas. “Un voto a Biden es dar el gobierno a los comunistas y la izquierda hipócrita”, afirmaba Trump en uno de sus mítines. “Para vencer al virus, primero tenemos que vencer a Trump. ¡Él es el virus!”, replicaba Biden en uno de sus discursos.

Con más de 230.000 fallecidos, Estados Unidos es el país que registra más muertos por coronavirus. Las medidas de prevención del virus han estado el epicentro de las acusaciones entre ambos candidatos, en un campaña en la que el propio Trump fue diagnosticado como positivo y tuvo que suspender la actividad pública durante algunos días. Las protestas contra la violencia racista que han seguido al asesinato de George Floyd también han evidenciado la polarización de la campaña electoral estadounidense. 

Unas elecciones en las que el voto anticipado se ha duplicado respecto a los últimos comicios de 2016, cuando 47 millones de personas votaron antes de la jornada electoral. En esta ocasión, en cambio, se ha llegado a la votación con unos cien millones de sufragios depositados anticipadamente.  

El voto evangélico

La población evangélica ha sido también un reflejo de la división popular entre los dos candidatos que ha protagonizado la campaña. Reflexionando sobre esta división, el presidente de la influyente revista estadounidense Christianity TodayTimothy Dalrymple, lamentaba en un artículo que “nuestra habilidad para entender un punto de vista opuesto es, más a menudo, una falta de imaginación por nuestra parte que una falta de racionalidad por parte de los demás”.

Según el centro de investigación Pew Research, hasta el 81% de los evangélicos blancos estadounidenses aseguraron votar por Donald Trump en las últimas elecciones. Una tendencia que se mantendría para los comicios actuales, con el 78% de las personas de este colectivo asegurando votarán con el candidato republicano.

Todo lo contrario en la población afroamericana, de los que el 83% expresa una preferencia por el Partido Demócrata. Esta cifra se dispara al 90% en el caso de los cristianos protestantes negros que dicen optar por Biden.En el caso de los hispanos, también la mayoría (65%) se inclina por el candidato demócrata, frente a un 29% que votaría por Trump.

Según los resultados de una encuesta publicada en octubre por LifeWay Research, hasta el 43% de los pastores y líderes evangélicos dicen que “es apropiado apoyar a un candidato pero solo fuera del ámbito de la iglesia”, mientras que el 39% no están de acuerdo y el 19% no se muestran seguros.

Fuente: Protestante Digital REDACCIÓN PD

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