¡Fe y obediciencia!

En el antiguo Testamento encontramos la historia de una viuda que vivía en la región de Sarepta. Toda esa región había estado pasando una “crisis”, en su caso era una fuerte sequía. Elias había estado siendo sustentado con cuervos que le traían carne y agua del arrollo. Pero llega un momento donde Dios lo mueve de su comodidad y lo envía a cumplir otros planes.

El relato de 1 Reyes 17:8-16 Nos revela algunas circunstancias interesantes. Lo primero que resalta, es que Dios menciona haberle dado instrucción a una mujer viuda para que lo sustentara, y esto es para subrayar porque mas adelante en le pasaje nos damos cuenta que ella no tenia la menor idea de estar en los planes de Dios. Cuando Elias tiene el encuentro con esta mujer, ella estaba recogiendo leños y Elias le hace una petición especial, un vaso con agua.

Para cualquiera de nosotros esto seria muy común de otorgar, pero ella tenia muy poco, en sequía el agua escaseaba, sin embargo nos hace entender que era GENEROSA porque sin dudarlo empezó a dirigirse para traérselo. Pero Elias se atreve a pedir también una torta. Y es ahí donde ella destapa su corazón para expresarle su condición. Estaba atravesando una situación en donde seguramente se sentía sola (sin su marido), desgastada, desesperanzada. Había agotado todos sus recursos para buscar su sustento y el de su hijo, pero ahora lo único que tenia era para comerlo entre ambos y dejarse morir. 1 Reyes 17:12.

Probablemente muchos puedan sentirse identificados con esta mujer. Quizá has tocado muchas puertas y ninguna se abre, perdiste trabajo, a tu cónyuge, la salud, quizá este año ha sido difícilmente y no tienes la menor idea que Dios tiene planes contigo. Ella dijo al Profeta: Vive Jehova tu Dios… ella probablemente no tenia una relación real con Dios o pensaba que Él no la escuchaba porque no veía soluciones, pero no era así.

Elias la anima a no tener temor pero le pide algo ilógico; «Ve y haz como dijiste, pero haz primero para mí». Estoy convencida que el corazón de la mayoría de las madres es de dar la provisión primero a sus hijos, que a algún desconocido. Sin embargo la decisión que tomó esta mujer, cambió su destino y el de su familia. Decidió obedecer la instrucción del Profeta.

En los versos 13 -16 vemos que hay fe y obediencia. ¿Cómo se demuestra la Fe? Con acciones que honran a Dios. Quizá tu has escuchado a Dios pero no te parece que es Él porque no pareciera tener sentido. Y quizá te estés perdiendo de disfrutar el milagro que Dios quiere hacer en tu vida y la de tu familia. La palabra de Dios nos habla mucho sobre la obediencia. Juan 14:23 y Deuteronomio 5:33 entre muchos otros.

¿Queremos ver la mano de Dios obrando a favor de nosotros, nuestra familia, comunidad y congregación? Pues honremos a Dios obedeciéndolo.

¿Cuáles son esos recursos que están escaseando en tu vida? Dios tiene la capacidad de renovarlo cada día, darte lo necesario para tu provisión y la de los tuyos.

Ese puñado de harina y el poco aceite se podrán multiplicar cada día para ver la provisión diaria de un Dios que aún tiene planes de bien y no de mal, a fin de darnos un futuro y una esperanza. Jeremías. 29:11

No importa cual sea tu crisis, Dios no se desentiende de nuestro clamor y actúa mostrándonos Su plan tan maravilloso.

Lectura: 1 Reyes 17:8-16. Jeremías. 29:11

Rocio Madrid

Comunicadora hispana

Reto 440

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