Tu presencia en la tierra de Israel

Durante más de la mitad de la existencia de la nación del moderno Estado de Israel, el Boletín Maoz Israel (MIR, por sus siglas en inglés) ha compartido su visión de primera mano sobre lo que ha estado sucediendo en el área. Desde aquellos antiguos días pioneros de los creyentes judíos, a las fluctuaciones políticas de este país que nació en un día, el MIR ha sido un recurso increíble para estar siempre actualizado acerca de Israel tanto desde una perspectiva física como espiritual.

Los años pasaron, y Maoz fue creciendo. Dejó de ser un pequeño equipo conformado por Ari, Shira y su secretaria de media jornada para convertirse en una fuerza poderosa que ayuda a construir el Reino de Dios en Israel, con oficinas internacionales en media docena de países.

Y si bien nos encanta mostrarte los muchos proyectos y varios ministerios con los que colaboramos, nada de esto sería posible si no fuera por las personas que ofrecen sangre, sudor y plegarias a la intensa labor de la restauración de Israel.

Sus historias de vida son fascinantes; sus dones, únicos; su pasión, contagiosa, y el impacto que tienen a la hora de hacer que el equipo de Maoz sea tan eficiente y eficaz, innegable. Aquí tienes tan solo un fragmento de cada una de sus historias. Deberías conocerlas porque estas personas son tu acción en el campo; tu presencia en el tierra de Israel.

La oficina

Omer y Liraz

Omer

Mi familia inmigró a Israel desde Perú a finales de la década de los noventa cuando todavía era un adolescente. Antes de mudarnos a Israel, no le daba mucha importancia a la idea de Dios. Si bien creía que existía un poder superior, Él me resultaba demasiado aterrador de explorar. Sin embargo, en el instante en que nuestro avión aterrizó en suelo israelí, algo se encendió en mí, y eso dio comienzo a mi camino hacia el conocimiento de Dios.

Algunos años después de habernos instalado en Israel, escuché de Maoz por unos amigos que trabajaban allí. Llevo trabajando en Maoz por casi veinte años. La variedad de proyectos en los que participé a lo largo de este tiempo es la parte más desafiante y más emocionante de mi trabajo. Me especializo en lo gráfico y diseñé todo, desde libros y discos compactos hasta el Boletín Maoz Israel, incluso compuse la música de una de las canciones de Shani en Garden of Secrets. Además, superviso Maoz Español, que es la representación de Maoz en los países de habla española, y me motiva mucho ver que estos países tienen cada vez más conocimiento de Israel.

Liraz

La primera persona que me habló de Yeshúa fue un niño de mi escuela que más tarde se convertiría en mi novio de la secundaria. En la actualidad, estamos casados y tenemos una hija preciosa. Nací y me crie en un hogar muy secular de Israel y no tenía idea de que existía en Israel algo como un judío que creyera en Yeshúa, ni mucho menos toda una comunidad de estos creyentes. La idea me resultaba intrigante, entonces cuando descubrí que había una congregación local que daba clases sobre esto, me inscribí. Me tomó unos meses de clases, pero una vez que comprendí esta increíble verdad, entregué mi vida al Señor.

Aunque asistía a los servicios con el que entonces era mi novio, me encontré deseando poder estudiar un poco más por mi cuenta. Busqué libros para estudiar y descubrí que había muchos de Maoz disponibles en nuestra congregación. Estos libros tuvieron un gran impacto en la riqueza de mi nueva fe. Un tiempo después, cuando uno de mis amigos se enteró de que Maoz buscaba a alguien para dirigir su departamento de publicaciones en hebreo, al instante pensaron en mí. Fui a una entrevista y me marché con la sensación de que esto sería algo en lo que podría involucrarme de verdad.

He trabajado con Maoz durante ocho años y me fascina el desafío de ver un libro desde el papeleo inicial hasta el producto final. Me encanta el hecho de que cada libro que se completa puede dar frutos muchos años después, pero más que nada, me encanta saber que el conocimiento y la sabiduría compartidos en estas páginas pueden cambiarle la vida a mis compatriotas israelíes como cambiaron la mía.

Irina (izquierda) y Veronica (derecha)

Irina

Me crie en un rincón frío de Ucrania, y solía soñar con mudarme algún día a una nación cálida con una cultura cálida. A medida que fui creciendo, mi sueño se convirtió más en una convicción de que Israel, una nación construida con tanta fe y esperanza, era el lugar donde quería criar a mis hijos en un futuro. Cuando cumplí veintitrés, mi esposo y yo nos mudamos a Israel. Efectivamente, acabamos teniendo dos hermosas hijas que nacieron y se criaron en Israel; las dos están prestando servicio en las fuerzas armadas.

Cerca de nueve años atrás, llegué a casa tras un largo día laboral y encendí el televisor. Mientras cambiaba los canales, pesqué un minuto de una mujer que le hablaba a una multitud. En ese momento, no sabía que era un canal religioso, pero de repente tuve el fuerte presentimiento de que lo que ella decía era importante. Durante varias noches, no pude despegarme de este canal y sus diferentes programas. Sabía que el siguiente paso era buscar otras personas en las cercanías que creyeran de esta forma, y me hizo muy feliz descubrir toda una congregación de nuevos inmigrantes ucranianos.

Aquel año, terminé mis estudios en contabilidad. La esposa del pastor me dijo que había oído que un ministerio que ella conocía, de nombre Maoz, estaba buscando una auxiliar contable. Al principio, ni siquiera quería ir a una entrevista. Es que tenía muy poca experiencia, y conseguir un cargo en un ministerio tan respetado como el de Maoz me parecía pedir demasiado. Pese a esto, me alegra tanto haberme animado. Desde el segundo en que pisé el lugar, me emocionó la atmósfera familiar tan cálida y acogedora. No solo me aceptaron con las habilidades que tenía, sino que además me enviaron a realizar cursos adicionales que me perfeccionarían en las áreas necesarias para al final convertirme en la jefa contable, que es el cargo que ocupo hoy.

Como persona de números y estadísticas, por supuesto, valoro la estabilidad y la fidelidad a largo plazo que Maoz ofrece al Cuerpo en Israel. Sin embargo, también me fascina ser testigo de las respuestas milagrosas que surgen de nuestros momentos de oración. Y, en particular, me encanta que nuestro trabajo a menudo sea la respuesta a las plegarias de otras personas.

Veronica

Nací y me crie en Dinamarca a cargo de padres judíos polacos. Cuando cumplí veinte años, decidí conectarme un poco con mis raíces judías e hice trabajo voluntario en un kibutz de Israel. Allí, conocí a un apuesto soldado y comenzamos a salir. Al poco tiempo, nos casamos y nos mudamos a Tel Aviv, donde mi esposo comenzó a asistir a la congregación Tiferet Yeshua dirigida por Ari y Shira. En aquel entonces, no me interesaba para nada lo relacionado con la religión, pero en algún punto, decidí que prefería ir con mi esposo antes que pasar los sábados por la mañana sola. Tras unos meses de asistir, todo lo que decían comenzó a tener sentido para mí; y al final de uno de los servicios, avancé y oré con Ari para recibir al Señor.

Un tiempo después, Maoz llevó a un equipo de israelíes de todo el país a la conferencia mesiánica MJAA en Estados Unidos, y me uní. Dado que el cuerpo de creyentes de Israel es chico, las reuniones suelen contar con tan solo unas pocas docenas de personas. Entonces, a Maoz le gusta fortalecer su fe al demostrarles que son parte de algo mucho más grande, y esta experiencia en verdad hizo más fuerte nuestra fe.

Pude conocer a Ari y Shira en ese viaje, y al poco tiempo de regresar a Israel, comencé a trabajar como su asistente personal. Un día, mientras limpiaba unas carpetas, me encontré una vieja carta de oración en la que Shira les daba la novedad a los colaboradores de oración de Maoz de que las oraciones que habían solicitado anteriormente para mi salvación ¡habían sido escuchadas!

Tras algunos años, tuve la firme convicción de que el Señor me estaba llamando al campo de la contabilidad. Si bien sabían que iba a dejarlos, Maoz ayudó a cubrir los gastos de mis estudios para el siguiente paso en mi vida. Comencé a supervisar las finanzas para muchas organizaciones mesiánicas y, ahora, con diez años de experiencia, volví a trabajar para Maoz también como su jefa de Finanzas.

En especial, disfruto mi papel en la fundación IStandwithIsrael porque sé que muchas personas que aman Israel confían en nosotros para que demos sus ofrendas a los israelíes más necesitados. Me encantan los números y me encanta tener el conocimiento y la capacidad para ayudar a que las organizaciones que hacen un excelente trabajo tengan esa misma excelencia en sus finanzas. Creo firmemente que la excelencia y la responsabilidad en las finanzas son un testimonio maravilloso para todos los no creyentes con los que colaboramos y, en definitiva, Dios recibe la mayor gloria.

Kati

Llegué aquí desde Finlandia en la década de los setenta. Aprender hebreo no me costó y me adapté con rapidez a la cultura. Me casé con un hombre adorable y viví en un kibutz donde criamos juntos a nuestros tres hijos.

A medida que nuestros niños crecieron, nos mudamos a Tel Aviv, y supe de una congregación de creyentes israelíes llamada Tiferet Yeshua. Amaba la adoración hebrea y el sentimiento israelí de los servicios, por lo que comencé a asistir con frecuencia. En el transcurso de un año, Maoz me contrató para que me ocupara de las diferentes necesidades de los congregantes. Estuve a cargo de muchas áreas prácticas, pero disfruté mucho orar y ministrar a las personas después de cada servicio.

Con el paso de los años, mi papel en Maoz evolucionó y fui de todo, desde coordinadora de conferencias nacionales hasta mi puesto actual de asistente personal de Ari y Shira. Me encanta ser parte de una obra que siempre tiene una visión más amplia del Reino de Dios. A pesar de que las restricciones de este año causaron que trabaje más que nada desde mi casa (y canceló cualquier opción de conferencias), mi papel como responsable de aprobar las solicitudes para IStandwithIsrael me mantuvo más ocupada que nunca.

Creo que la determinación de Maoz de ayudar no solo a los individuos, sino también a otros ministerios del país, contribuyó mucho a la unidad del Cuerpo aquí. Esa es la razón por la que quizás considero que los últimos quince años que trabajé para Maoz son los mejores años de mi vida.

El estudio

«Entonces reuní a los levitas y los cantores y los restablecí en sus puestos». Nehemías 13:11

Roman y Tanya

Iba por mi noveno mes de embarazo cuando mi esposo Roman y yo aterrizamos en Israel para comenzar nuestra nueva vida. Llevábamos casados apenas un año y sabíamos que queríamos que nuestros hijos nacieran en la tierra prometida. Los primeros siete años fueron muy difíciles. Tuvimos dos hijos en ese período y nuestra mudanza a Israel significó comenzar de cero con un nuevo idioma, una nueva carrera, una cultura muy distinta y ningún familiar o amigo cerca.

Antes de dejar Ucrania, Roman obtuvo su Maestría en Orquestación y Formación, y yo obtuve mi Maestría en Dirección Musical. Soñaba con, un día, poder dirigir un coro de niños y adolescentes. Sin embargo, la realidad en Israel implicaba que debíamos trabajar donde pudiéramos. Roman hizo todo tipo de trabajos extraños: carpintería, correo, reponedor en un almacén, incluso tenía un reparto de periódicos. Yo cocinaba en una guardería y era maestra particular de niños.

En 2006, visitamos la congregación Tiferet Yeshua. Estaba tan sobrecogida por la presencia de Dios en el lugar que me senté y lloré durante todo el servicio. Al final de la reunión, Ari, que era el pastor en ese momento, caminó hacia nosotros con una gran sonrisa de bienvenida dibujada en su rostro. Nos sentamos y hablamos por un rato y entonces pidió orar por nosotros. Comenzó diciendo que Dios usaría nuestros dones musicales para influenciar a los jóvenes de Israel, y lloré, porque este sueño era algo que deseábamos de todo corazón, pero nuestros trabajos actuales no tenían nada que ver con la música.

Tan solo unos meses después de asistir, estábamos muy contentos por la oportunidad de unirnos al equipo de adoración, y entonces se desató la segunda guerra libanesa. El trabajo de Roman en esos tiempos dependía de envíos que llegaban a través del puerto de Haifa. La guerra llevó a que no fuera posible atracar botes en el puerto, y él fue uno de los tantos en perder su empleo. El momento en que sucedió esto, no obstante, resultó ser excelente porque Maoz estaba buscando alguien que supervisara la oficina de mantenimiento y distribución de sus libros publicados en hebreo.

Continuamos fielmente en el equipo de adoración y, unos años después, Maoz tuvo otra vacante que involucraba trabajar con niños. Estaba en sus etapas iniciales, pero ese trabajo floreció hasta transformarse en el programa Music Making for Kids que, en la actualidad, patrocina clases de música para sesenta talentosos y trabajadores niños de veintisiete congregaciones distintas. Algunos de los músicos de nuestro programa son tan buenos que a los trece años ya están listos para unirse a los equipos de adoración de su propia congregación. Además, también pudimos formar desde lo vocal a una cantidad suficiente de niños para armar un coro infantil y grabar un álbum de adoración en hebreo llamado You are Special. Las canciones originales de este disco todavía se siguen cantando en campamentos y conferencias.

Cuando Kobi y Shani hicieron la transición para ser líderes de Maoz, fusionaron The Fellowship of Artists (FoA, por sus siglas en inglés) con Maoz. Debido al alcance que tenía todo lo relacionado a FoA, Roman y yo no solo trabajábamos a tiempo completo en nuestro campo de especialización con todo un equipo en el estudio, sino que ahora podíamos ser mentores de jóvenes artistas desde los comienzos del aprendizaje de un instrumento y composición hasta la grabación y la publicación de su música. Es mucho más de lo que soñamos, y me ilusiona pensar que todo aquello por lo que Ari oró aquel primer día que nos conoció fue también el sueño de Dios.

Yaron (izquierda) y Stefan (derecha)

Yaron

Nací en un pueblito en el desierto al sur de Israel. De adolescente, comencé a estudiar instrumentos modernos como la guitarra y la batería, pero pronto me fasciné con los instrumentos orientales más antiguos. A los diecisiete años, fui a un festival de música «new age» en el mar de Galilea, y allí escuché por primer vez acerca de Yeshúa. Cuando escuché el mensaje, supe que era la verdad; y antes de que acabara el festival, ya era uno más.

Hace unos diez años, grabé «Persian Tar» para el disco Garden of Secrets, de Shani, pero no me vinculé con Maoz hasta varios años después cuando me uní a una delegación de músicos israelíes que Maoz envió a dirigir la adoración en la Conferencia MJAA en Estados Unidos. Uno o dos años atrás, comencé a oír sobre The Fellowship of Artists. Su visión de crear un espacio donde los artistas puedan desarrollar sus habilidades y ofrecer canciones hebreas a las congregaciones locales y canciones para la mayor parte de la población israelí me resultó fascinante como compositor. Habiendo hecho muchas giras con bandas como Miqedem, además de finalizar mi Maestría en Musicología, supe que estaba destinado a ser parte de este equipo.

Mis días en el estudio son desafiantes e inspiradores. Si bien ahora toco más de una docena de instrumentos diferentes, nuestra meta es componer música que les resulte familiar a los israelíes, de modo que puedan disfrutar de adorar con ellas en grupo. Al mismo tiempo, queremos ir más allá de la típica música que la gente suele asociar con el acto de adorar. Israel ha sido históricamente un maravilloso recurso de adoración que aún hoy influencia al mundo. Así que, creo que llevamos en nuestra sangre el llamado a mezclar lo antiguo y lo moderno en la música para llevar a los creyentes y a los no creyentes a un lugar de admiración hacia Él.

Stefan

Nací en Rumania durante el régimen comunista y viví allí hasta mis cuatro años. Recuerdo esperar junto a mi abuelo una hora en la nieve a que fuera nuestro turno para comprar pescado y pan de una tienda que abría solo una vez por semana. Pese a nuestras raíces judías, recuerdo también que el gobierno y mis padres, quienes eran buenos ciudadanos comunistas, prohibían hablar de religión. La flauta de Pan fue la que despertó en mi padre por primera vez la idea de que tal vez existiera un Dios. La primera vez que la oyó, se preguntó: «¿Cómo podría existir un sonido tan bello si no es porque lo creo un poder superior?».

Para cuando cumplí cuatro años, mi familia estaba cansada de la pobreza extrema de Rumania, e inmigramos a Israel. Al poco tiempo de llegar, nos alojamos en una casa de huéspedes donde mis padres descubrieron una pila de videos de diferentes figuras históricas, y uno de ellos trataba de Yeshúa. Mis padres quedaron encantados con la historia y pronto se convirtieron en creyentes. Su entusiasmo era tan contagioso que el dueño del hospedaje, quien nos explicó que simplemente coleccionaba películas sobre personas que él consideraba «influencias positivas para el mundo», también se volvió creyente.

Yo jamás sentí una conexión personal con lo que sea que ellos tuvieran. En los primeros años de mi adolescencia, mi mamá se enteró de que tenía cáncer. Luchó varios años, pero murió cuando yo tenía diecisiete. Había escuchado a mis padres hablar de Dios durante años, pero perder a mi mamá me hizo pensar a dónde había ido, y qué necesitaba hacer yo para garantizar que pudiera unirme a ella al final.

Mi padre me heredó su amor por la música, y dediqué mis años de adolescencia a aprender media docena de instrumentos diferentes. La primera vez que vi a Shani éramos adolescentes y estábamos en una conferencia que había organizado Maoz. Y volví a encontrarla en muchos campamentos de veranos durante los siguientes años. Sin embargo, la primera vez que trabajamos juntos fue cuando dediqué gran parte de mi tiempo al disco Garden of Secrets, de su autoría. En ese entonces, compuse muchas canciones que luego cantarían congregaciones de todo Israel, pero mi principal ingreso provenía del trabajo de conserje.

Shani solía decirme lo ridículo que era que mis talentos se desperdiciaran en lavar retretes y que algún día encontrarían la forma de pagarme por componer música. Tan pronto como abrieron el estudio de The Fellowship of Artists, fui la primera persona que trajeron a fin de empezar a construir el equipo interno de músicos para producir música.

Como la visión de FoA es que desarrollemos nuestros dones como equipo de talento creativo con el fin de usarlos para bendecir a todo el Cuerpo en Israel, se nos impulsa a enseñar música, tocar en conferencias o en los equipos de adoración de las congregaciones e incluso en casas de oración locales. Cuando trabajaba en el sector de mantenimiento, solía escribir canciones que se me ocurrían mientras hacía mis tareas; las anotaba en pedazos de papel y luego iba a casa e intentaba recrearlas en mi humilde computadora. Ahora, tengo al alcance de mis manos una increíble dotación de herramientas de grabación de primera calidad y, además, tengo la oportunidad de colaborar con un equipo de músicos que está igual de comprometido que yo a ver la gloria de Dios llenar esta tierra. Mi papá tenía razón: Dios no solo creó esta preciosa música, sino que nos creó con el fin de que la toquemos para Él.

Gabi (izquierda) y Andrew (derecha)

Gabriel

Tocaba la batería desde que mi familia inmigró a Israel desde Francia cuando yo tenía seis años. Así que, pensé que era una gran oportunidad cuando, apenas terminé el servicio militar obligatorio, recibí la invitación para ser baterista en una banda de adoración de Maoz que viajaría a Estados Unidos. Unos años más tarde, toqué la batería para Shani, quien dirigía la adoración para un muy conocido ministro que estaba de visitas en el país. Tras el servicio, me dijo: «Un día, te dedicarás solo a la música». En ese momento, parecía algo fantástico ya que en Israel prácticamente no había creyentes israelíes que pudieran dedicarse tiempo completo a adorar. Además, en aquel entonces, tenía contrato con las fuerzas armadas.

Poco tiempo después, Kobi y Shani me comentaron que habían comprado un estudio de grabación en Jerusalén que se dedicaría a crear canciones israelíes de adoración, y querían que yo lo supervisara. Cuando me compartieron su plan para The Fellowship of Artists y su visión de ver la restauración de los levitas contemporáneos, supe que este era el lugar para mí.

En esa época, tocaba la batería en la banda Miqedem, y hacíamos giras mundiales. El éxito de nuestra banda y el trabajo del estudio, sumado a mi contrato militar listo para ser renovado, hicieron que fuera el momento perfecto para arriesgarme. Estaba comenzando una vida dedicada a la adoración ¡al igual que lo hicieron los levitas de los tiempos bíblicos en esta misma ciudad! Hoy, administro el estudio y, no solo eso, enseño y produzco música para prometedores jóvenes músicos y líderes de adoración de todo el país. No hay nada que se le parezca a esto en todo el país, y estoy más que honrado de ser parte.

Andrew

Crecí en un hogar cristiano en Fresno, California. En ese entonces, buscaba mudarme a Japón (tengo raíces japonesas) cuando encontré la oportunidad de hacer trabajo voluntario en Israel a través de un ministerio local; terminaron contratándome como su administrador de sitio web. Jamás soñé que terminaría en Israel por tanto tiempo, pero eso fue antes de que conociera a una hermosa y pasional israelí que, al final, se convertiría en mi esposa. Diez años después, soy un ciudadano israelí y estamos criando a nuestros tres hijos en las colinas que rodean Jerusalén.

Tocaba la guitarra desde que era un adolescente, pero en verdad me gustaba más la faceta técnica de la música. Grabar y mezclar música es un arte en sí mismo, y esa es mi pasión. Maoz cree que los creyentes israelíes deberían estar en todos los sectores de la sociedad, así que cuando supieron que me inscribí en la prestigiosa Escuela de sonido Yoav Gera, IStandwithIsrael se hizo cargo de todos mis gastos de estudio. Una vez que finalicé mi carrera, pude trabajar en muchas cosas, desde eventos de música en vivo hasta producción de tv.

Escuché del estudio Fellowship of Artists cuando todavía estaba estudiando, y quería tener un papel en la formación de músicos y artistas israelíes. Tan solo llevo un año, pero encuentro que trabajar en un estudio que se dedica por completo a producir música que da gloria a Dios es una oportunidad asombrosa.

Will

Apenas terminé la universidad en Estados Unidos, viaje a Israel. Crecí sabiendo que era judío, pero nada me preparó para la epifanía que tuve cuando visité Israel y me di cuenta de que terminaría viviendo allí. No mucho después de volver a Estados Unidos, escuché a Shira en una charla a una congregación: les contaba de su deseo de formar a jóvenes artistas israelíes. Lo encontré muy motivador porque acababa de obtener un título con especialización en teatro.

Tras unos cuantos años de vivir en Israel, me enteré de The Fellowship of Artists y toda la música que venían publicando. Estaba muy emocionado de poder ver en práctica lo que Shira había dicho. Más aún cuando, en medio de una conversación con Kobi y Shani, me hablaron de su deseo de expandirse más allá de la música y me mostraron que el logo de FoA estaba compuesto por un disco de música, un lápiz (para representar la escritura y las bellas artes) y ¡un rollo de película!

Me uní al equipo de FoA hace muy poco, pero hace mucho tiempo que veo a Maoz como un ministerio que brinda recursos para enriquecer el Cuerpo en Israel y en las naciones, y no puedo esperar a poner manos a la obra en esta visión.

Tim Y Alisa

Crecí en Ucrania. Sentía un amor especial por los niños y las artes escénicas. Incluso en mi adolescencia cuando los niños de mi edad se metían en problemas, yo estaba ocupada planificando campamentos de verano para los huérfanos. A principios de mis veinte años, finalicé mis estudios universitarios en producción de tv y pasaba todo mi tiempo libre organizando programas de canto y de teatro para los huérfanos. Estaba, sin duda, en un buen momento de mi vida. El único comodín para mí era que, como persona judía, tenía este amor en mi corazón por una tierra lejana llamada Israel.

Aunque sentía que tenía todo lo que necesitaba justo en donde estaba, siempre amé los desafíos nuevos. Empecé a estudiar hebreo y, con el tiempo, inmigré a Israel. Sabía que mis primeros años allí significaría comenzar sin demasiadas pretensiones y trabajar para poder hacer lo que más me gusta. Así que, conseguí trabajo en una tienda local mientras estudiaba hebreo. En ese tiempo, algunos de mis amigos me presentaron a su congregación, y comencé a asistir. Allí, conocí a Tim, mi futuro esposo, que era un apasionado de la cinematografía al igual que yo.

Unos años después de haberme instalado, empecé a buscar un trabajo más acorde a lo que me apasionaba. Mi esposo y yo fuimos a una conferencia de adoración que organizó Maoz en Israel, y ambos nos sentimos muy conmovidos. Al poco tiempo, escuché que Maoz estaba buscando una secretaria. Si bien mi papel no involucraba ni a los medios de comunicación ni a los niños (mi pasión), pensé lo asombroso que sería poder ofrecer mi corazón a una obra que tendría un impacto para toda la eternidad.

Mi papel de secretaria abarcaba la parte típica de papeleos y llamadas, pero Maoz tiene un corazón enorme, de modo que siempre que tuve una idea para ayudar a niños en riesgo o que estuvieran en el hospital, me alentarían y me ayudarían a hacerlo realidad. Más trabajaba con Maoz, más podía ver al Señor usando mis dones. Hace muy poco, se me pidió que capturara (¡en una película!) las fascinantes historias de aquellas personas que recibieron ayuda de IStandwithIsrael. Mi esposo, Tim, que se especializa en cine, había trabajado con Maoz en varios de estos proyectos y recientemente se había unido a Maoz a tiempo completo. No puedo expresar cuán contentos estamos de poder brindarnos a una obra que posibilita bendecir a las personas tan en profundidad desde un nivel práctico y espiritual.

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Las naciones

Maoz Estados Unidos

Ray y Christy

Conocí a Ari y Shira en un viaje por carretera a finales de la década de los ochenta. Mi familia amaba desde hacía mucho tiempo a Israel, y cuando supe que eran de Israel, hice la fatídica pregunta de qué hacían y por qué lo hacían. Para cuando llegamos a nuestra parada final, supe que mi destino estaba unido al de ellos.

Maoz Canadá

Helio y Stephanie

La primera vez que escuché sobre Maoz fue cuando estudiaba en la escuela cristiana. Sentía que trabajar con Maoz significaría mirar atrás algún día y darme cuenta de que participé en transformar una nación (Israel) para el Reino de Dios. Espero con ansías el día en que les cuente a mis hijos y nietos que nuestro servicio contribuyó a cumplir los propósitos eternos.

Maoz Reino Unido

Brian y Elizabeth

Se me crio con una identidad judía fuerte pero secular. Sin embargo, pensé que cuando reconocí la verdad de Yeshúa a mis veinte años, eso significaba dejar atrás mi herencia judía. La visita de Ari y Shira en 2008 a una iglesia en la que yo era pastor fue el renacimiento de mis raíces. Entonces, sentí que estaba haciendo lo correcto cuando me invitaron a participar en la visión de Maoz de ver a todo Israel salvo.

Chip

Escuché acerca de Maoz por primera vez cuando era adolescente y vivía en Israel, en la década de los noventa. En una visita que hicimos hace poco a Jerusalén con algunos líderes de adoración de Reino Unido, visitamos el estudio FoA. Como tenía una amplia trayectoria en el sector de la música en Reino Unido, sabía que lo que saliera de este estudio no solo tendría un impacto sobre Israel, sino que de alguna forma afectaría la adoración en Reino Unido, y debía ser parte de eso.

Maoz Español

Rita

Hace dos años, ayudé de forma voluntaria en un stand de Maoz para una conferencia nacional en Guatemala. Al final de la conferencia de cuatro días, me había enamorado de la visión que Maoz tenía para la salvación de Israel y de su pasión por educar a la Iglesia acerca de Israel. Creo que colaborar con Maoz es la mejor oportunidad que tengo de ayudar a que mi generación reciba la misma revelación sobre Israel.

Maoz Brasil

Matheus y Bianca

Había escuchado hablar de Maoz mientras estudiaba en el instituto CFNI. Cuando me enteré de que buscaban un nuevo director en Brasil, lo consulté con algunos líderes cercanos, quienes me dijeron que Maoz solo habla de lo que en verdad hacen. No tarde en darme cuenta de que Maoz no es solo un ministerio, sino una familia del Reino, y supe que quería formar parte de esta familia.

Maoz Irlanda

Miriam

Unos veinte años atrás, escuché a Shira hablar en Irlanda y me impactó darme cuenta de que la mayoría de los irlandeses aceptaban erróneamente la Teoría del Reemplazo, algo que era muy perjudicial para la participación de Irlanda en el plan de Dios para el final de los tiempos. Estaba segura de que podía aportar mis habilidades para el trabajo colaborativo en red a fin de combatir esta farsa, y me decidí a participar.

Maoz Alemania

Graciela

Soy la incorporación más reciente de Maoz. Siempre sentí pasión por Israel y oré para que Dios me brindara una forma de poder hacer algo más que tan solo amar el país a la distancia. Así que, cuando mis amigos me dijeron de la obra de Maoz en Israel y de una vacante en su filial alemana, supe que era la respuesta de Dios a mis plegarias.

Por Shani Sorko-Ram Ferguson

Fuente: Maoz-Israel Español http://www.maozisrael.es/

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